Las seis causas más comunes de la desmotivación

La falta de entusiasmo o perseverancia puede deberse tanto a razones psicológicas, externas o físicas.

Pregunta: Hace unos meses que salgo con un chico de 25 años que me gusta mucho. Me preocupa que tiene poco interés para encarar cosas sencillas y ante un problema pierde el entusiasmo. Trabaja en un chino y aunque dice que va a cambiar de trabajo no veo que quiera ni intentarlo. M. Candelaria Suárez. San Justo.

Los seres humanos pueden tener actitudes proactivas y comprometidas o, contrariamente, pasivas y conformistas, según sus rasgos de personalidad y las condiciones sociales y económicas en las que se desarrollan y funcionan.

Quienes tienen una firme determinación son personas perseverantes y suelen alcanzar objetivos que otros no logran. Están mejor preparados para alcanzar lo que desean, precisamente, por su firme determinación y tienen su mirada puesta en el futuro, saben lo que quieren y son tenaces.

Lo cual no implica que tengan días malos, que duden o se cansen, pero logran reponerse de esos momentos y aprenden de la experiencia.

Albert Einstein nunca se consideró a sí mismo más inteligente que los demás, sí perseverante. / Archivo ClarínAlbert Einstein nunca se consideró a sí mismo más inteligente que los demás, sí perseverante. / Archivo Clarín

Entre las frases que se le atribuyen a Albert Einstein, una dice que él, en realidad, “nunca se consideró a sí mismo más inteligente que los demás, sino que lo que lo diferenciaba era que se quedaba más tiempo pensando en aquello que no entendía”.

Esa determinación por comprender lo incomprensible y por dar respuesta a preguntas fatigosas, quizás lo ayudó a que fuera quien fue.

La determinación es un elemento muy importante en la personalidad ya que es como un motor que impulsa no sólo a tomar decisiones y trazar un rumbo, sino a persistir ante obstáculos o fracasos. Quien es determinante en sus convicciones se esfuerza cada día en lo que hace y sabe qué espera, qué quiere y qué necesita.

Seguramente cada uno puede conocer personas inteligentes que fracasaron, que se quedaron en el conformismo. Y otras, que con menores recursos llegaron más lejos. La única diferencia entre ambas quizás resida en el poder de su determinación y en el deseo por lograr lo que consideraron valioso para su vida, sin importar cuántas veces les fue mal.

El mayor peligro ante las desmotivación es no reaccionar para pedir ayuda profesional.

Norberto Abdala

La determinación es esa capacidad para tomar una resolución y llevarla a cabo, implicando que la clave no solo dependa del talento innato, sino de una mentalidad entrenada y orientada hacia la perseverancia, con el deseo de lograr algo y de tener, sobre todo, la sensación de que es uno quien tiene las riendas de su propia vida.

“Creo en la determinación humana. A lo largo de la historia, se ha comprobado que la voluntad humana es más poderosa que las armas” decía el Dalai Lama.

El Dalia Lama decía que "la voluntad humana es más poderosa que las armas". / Archivo ClarínEl Dalia Lama decía que “la voluntad humana es más poderosa que las armas”. / Archivo Clarín

Sin embargo, muchas personas padecen una torturante desmotivación.

Las causas que se suelen observar son:

1) El miedo, una emoción muy limitante que paraliza e impide avanzar y donde la desmotivación actúa como un mecanismo de defensa que ayuda a no enfrentar lo temido.

2) Motivos extrínsecos, cuando el motivo que guía está determinado más por la presión y deseos de los demás que por los propios.

3) Si cambian las necesidades a lo largo de la vida pero se sigue empeñado en sostener iguales metas.

4) Falta de objetivos claros, donde la desmotivación puede ser una sana señal de aviso que indica que conviene cambiar de rumbo.

5) Falta de un desafío estimulante y ante su ausencia aparece la desmotivación.

6) Causas físicas subterráneas, por ejemplo, problemas hormonales o deficiencias neuroquímicas.

El mayor peligro ante las desmotivación es no reaccionar para pedir ayuda profesional.