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sábado, mayo 25, 2024

La escalera de San José: un enigma que lleva 150 años y nadie puede explicar

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El hombre que la construyó llegó al lugar en un burro, tardó tres meses en hacerla y luego desapareció.

No usó clavos ni herramientas eléctricas y la madera que empleó es de un árbol que no existe en la zona.

La Capilla de Loreto, fundada en 1872 como anexo al convento católico “Nuestra Señora de la Luz”, es la llave de una increíble historia.

La congregación de Nuestra Señora de Loreto tenía un convento en la ciudad de Santa Fe, Nuevo México (Estados Unidos) en el que se impartían clases para niñas. En ese 1872, el Obispo de la Arquidiócesis de Santa Fe ordenó que se construyera una capilla (ver video abajo) para las hermanas.

A cargo de la obra quedó un arquitecto francés llamado Antonio Mouly. Cuando el hombre terminó la construcción y sólo le faltaba erigir una escalera que llevara de planta baja al primer piso, fue asesinado de un disparo por un marido celoso.

La Capilla de Loreto, fundada en 1872 como anexo al convento católico "Nuestra Señora de la Luz", es la llave de una increíble historia.La Capilla de Loreto, fundada en 1872 como anexo al convento católico “Nuestra Señora de la Luz”, es la llave de una increíble historia.

Para llegar al coro del piso superior, entonces, se tenía que subir por una escalera de mano.

Pero los accidentes se sucedían debido al precario elemento para ascender. Las monjas a cargo del templo, las “Hermanas de Loreto” decidieron realizar una novena (un rezo continuado por el lapso de nueve días) al mismísimo San José, el padre de Jesús, quien en vida fue carpintero.

En su rezo le pidieron que alguna persona les solucionara el inconveniente.

Durante ocho días no se cansaron de rezar y al noveno, cuando ya parecían rendidas, se les presentó un hombre en la puerta de la iglesia: un humilde paisano que venía con su burro cargado con herramientas de carpintería.

El carpintero les dijo a las monjas que iba a construir la escalera. Y les pidió dos cosas misteriosas: grandes baldes con agua y que lo dejaran durante tres meses trabajar solo dentro de la iglesia.

Las hermanas aceptaron porque creyeron que ese hombre era una respuesta a sus nueve días de rezos. Y el carpintero comenzó su tarea.

El hombre que la hizo no usó herramientas eléctricas ni clavo alguno, y lo más increíble es que no usó cola u otros adhesivos.El hombre que la hizo no usó herramientas eléctricas ni clavo alguno, y lo más increíble es que no usó cola u otros adhesivos.

A los tres meses, las monjas entraron a la capilla y encontraron la escalera, una joya de arquitectura. Estaba terminada. Las Hermanas de Loreto organizaron una cena de agradecimiento para el hombre. Este no apareció. Se había  marchado en silencio, sin avisar, y nunca recibió paga por el trabajo.

Desde ese momento la leyenda de la escalera comenzó a crecer. Cientos de ingenieros y arquitectos famosos han ido a verla y no pueden explicar como fue construida. 

El hombre que la hizo no usó herramientas eléctricas ni clavo alguno, y lo más increíble es que no usó cola u otros adhesivos.

Hasta el día de hoy, arquitectos, ingenieros y científicos no pueden explicar como la escalera resiste el peso de los que suben.Hasta el día de hoy, arquitectos, ingenieros y científicos no pueden explicar como la escalera resiste el peso de los que suben.

La escalera tiene 33 escalones y da dos vueltas completas de 360 grados. Hasta el día de hoy, arquitectos, ingenieros y científicos no pueden explicar como la escalera resiste el peso de los que suben. Pero llegaron a una conclusión: el cuerpo de la escalera posee un punto de equilibrio imposible según las leyes de la física.

Otro misterio es la madera utilizada. La misma no proviene de ningún árbol a miles de  kilómetros a la redonda del lugar. En el laboratorio se identicó que es una rara especie de abeto, que solo existe en ¡Medio Oriente!.

La escalera original no tenía barandilla, y algunas hermanas y alumnas de la escuela del convento se negaban a subir por ella. En 1887 el artesano Phillip August Hesch le agregó una barandilla como protección, sin tocar en absoluto el resto de la escalera.

¿Pero quién es el hombre que la construyó?

Los no creyentes dicen que la escalera vino de Francia ya fabricada y desmontada. En Santa Fe ensamblaron las piezas y la montaron con una velocidad increíble. Esta hipótesis dice que la estructura interna que soporta la escalera es una celosía de acero con remaches, parecidos a los de la Torre Eiffel, sobre la que se habría colocado un contrachapado que la hace invisible.

Los fieles de la región y las monjas siempre dijeron que se trataba de un milagro y que el carpintero no era otro que San José, el padre de Jesús, que fue carpintero en vida y a quien las hermanas rezaron durante la novena.

El cuerpo de la escalera posee un punto de equilibrio imposible según las leyes de la física.El cuerpo de la escalera posee un punto de equilibrio imposible según las leyes de la física.

La Iglesia Católica no tiene una postura oficial (ni a favor ni en contra) sobre el milagroso origen de la escalera, pero el pueblo sigue creyendo en San José como su constructor.

Lo cierto es que no tiene clavos, no tiene cola y es de un árbol que proviene de Medio Oriente. Y los científicos no tienen muchas respuestas de como se levantó. Demasiadas dudas para no creer que solo un milagro la pudo levantar.

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