Calendario maya 2024: cómo serán las energías del Sincronario Maya Galáctico para el año que comienza

  • Pasaremos del kin “Mago Entonado Blanco” al “Tormenta Rítmica Azul”.

¿Cuáles son las energías que acompañarán estos tiempos, según la tradición maya? El Sincronario Maya Galáctico es la herramienta que permite conocer la energía disponible para nuestro planeta. En 2024, pasaremos del kin “Mago Entonado Blanco” al “Tormenta Rítmica Azul”. Carla Battaglini Sauze, facilitadora del sincronario maya, explica a Clarín cuáles son los ciclos de este año.

Si bien el año para el Sincronario Maya Galáctico comienza el 26 de julio de cada año, podemos estudiar y reconocer qué tránsitos influyen en el año gregoriano, el que tradicionalmente usamos en nuestra cultura. Hasta el 25 de julio de 2024 nos acompaña el “Mago Entonado Blanco” y, luego del Día fuera de tiempo, el año siguiente estará signado por la “Tormenta Rítmica Azul”.

El “sincronario maya galáctico” (conocido popularmente como “calendario maya”) es una herramienta de sintonización con la energía natural del Sol, de la Luna y de los planetas, así como existen otras herramientas, como la astrología tradicional o la numerología.

“De un año que parece lento e interno, donde el propio tiempo nos induce a sentir, el propio deseo se hace fuerte para crear y transformar la mirada, la mente”, indica Carla (en Instagram, @terapiasparaelalma12). “Así, pasamos a una activación sentida y profunda que nos impulsa a una metamorfosis concreta, la Tormenta Azul. Es decir, hay una transformación que se hace sentida y visible a la vez. Se sacude algo fuertemente, y eso genera caos”.

Dice Battaglini: “Una tormenta genera movimiento, desacomodamiento, un antes y un después. Cuando ese cambio profundo y ya visible es elegido y previamente creado, esa tormenta es autogenerada. Entonces, la metamorfosis es algo que toma forma en todos los planos posibles. Canalizar el proceso es alinearse con la energía de este nuevo ciclo”, explica Carla Battaglini Sauze, también lectora de registros akáshicos.

El año Tormenta Rítmica Azul tendrá la misión del Mago Blanco: “Lo que se tomaba como poder antes, ahora es misión colectiva”.

“Hay una manera, ritmo y visión que cambia y es sentida con perspectiva amplia y colectiva. Cualquier daño que hagamos a un individuo afectará colectivamente; y cuando podemos usar la propia experiencia como recurso, podremos reparar y avanzar de manera transformadora y potente hacia algo mejor para todos los involucrados”.

Energías de la primera mitad del año 2024, según los mayas

La primera mitad del año 2024 continuará signado por el “Mago Entonado Blanco”.

La primera mitad del año 2024 continuará signado por el “Mago Entonado Blanco”. Foto: ilustración Shutterstock.
La primera mitad del año 2024 continuará signado por el “Mago Entonado Blanco”. Foto: ilustración Shutterstock.

“El Mago nos reinicia en un nuevo recorrido a la hora de percibir y vivenciar la vida en relación. El otro también es la tierra, la naturaleza, los seres vivos, el universo todo”.

Dice Battaglini: “La conciencia interna se integra a una conciencia social, colectiva, y esa misma responsabilidad personal nos invita a mirar la importancia de participar para que el crecimiento sea para el mayor bien de todos”.

“Lo real, el caos, la incomodidad, la polaridad existe, es, sucede y sucederá. La crisis puede ser siempre una gran oportunidad de transformación interna y colectiva”.

Calendario Maya de julio a diciembre de 2024: Tormenta Rítmica Azul

A continuación, Carla detalla las energías del ciclo que comienza a mediados de año 2024:

  • Misión: Desde una nueva percepción y sentimiento, tener un encuentro empático y compasivo entre todos los seres. Saber ver donde se actúa con corazón y donde no.
  • Desafío: Creer y confiar en la nueva visión y hacer un crecimiento en conjunto, no individualista. Abrir perspectiva más allá de lo propio.
  • Servicio: Confiar en la vida y cuestionar todo aquello que limite la expansión del conjunto.
  • La forma: Simple y en la materia. En lo cotidiano está la verdadera presencia; menos virtualidad y más presencia.
  • El poder: Saber cortar con formas viejas, reconocer qué me refleja el afuera para reordenar desde lo que deseo, y espejar desde lo individual a lo colectivo. Discernimiento.
  • El equilibrio: Catalizar los propios procesos, autogenerar el cambio deseado o aceptar el proceso de transformación.
  • La conexión: Reconocer la fortaleza interna, el don y abrirlo al mundo; encender lo propio y reunirse en red para sumar potencia. Iluminarse para iluminar.
  • La integridad: Saberse reiniciar, reconocer lo que damos y lo que merecemos recibir. La reciprocidad.
  • La intención: Comunicarse con el propio mundo interno, abrir desde ahí la expresión con el mundo que elijo alrededor. Inspirarse e inspirar. Fluir.
  • La manifestación: La profundidad propia y la intuición. Los sueños traen información. Trabajar los propios miedos.
  • La liberación: A través de nuevas formas, intencionar aquello que se desea hacer florecer. Atinar y enfocar.
  • La cooperación: El cuerpo como territorio de cuidado y registro. Poner el cuerpo hacia aquello que se construye. Hacer carne el proceso.
  • La trascendencia: Saber soltar, con amor y reconocimiento, aquello que ya no suma al camino personal. Poder dejar ir, para dejar llegar. Al desapegar, damos espacio a aquello que deviene para seguir construyendo y cooperando hacia algo más grande y comunitario.

“¡Que así sea! ¡Feliz nuevo ciclo!”, cierra Carla Battaglini Sauze.

Cómo interpretar el Sincronario Maya Galáctico

El Sincronario Maya Galáctico es una dispensación del tiempo basada en ciclos naturales. Es una herramienta perpetua de sincronización solar/lunar/galáctica.

El Sincronario Maya Galáctico es una dispensación del tiempo basada en ciclos naturales.  Foto: ilustración Shutterstock.
El Sincronario Maya Galáctico es una dispensación del tiempo basada en ciclos naturales. Foto: ilustración Shutterstock.

Es solar porque considera el ciclo terrestre alrededor del Sol (365 días y noches), es lunar porque considera el ciclo lunar alrededor de la tierra (28 días y noches) y es galáctica porque comienza cada año con la salida heliacal de la estrella Sirio (la más brillante en nuestro cielo) en la pirámide del Sol de Teotihuacan (26 de julio del calendario gregoriano).

Así, el Sincronario Maya Galáctico comienza cada 26 de julio y termina con el “día fuera del tiempo” (un día de meditación y consciencia hacia ese nuevo ciclo que se vuelve a abrir), cada 25 de julio del año siguiente.

Cada año comienza un ciclo de acuerdo a ese sello y tono, es decir, a ese “oráculo” que determinará la energía que nos acompañará colectivamente, a la Tierra y a nosotros, tan parte de ella.

Durante el año, cada 13 días cambia su frecuencia, aportando nuevos indicadores y guiándonos en sus tonos lunares y sellos solares, y en qué energía disponible está siendo sincronizada para todos.

Asesoró Carla Battaglini Sauze, facilitadora del sincronario maya galáctico, lectora de registros akáshicos. En Instagram: @terapiasparaelalma12.